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KIWITI75
Gran Posteador



Una moneda de M!%¡@


Esta es una de esas historias curiosas que nos guarda siempre la numismática. Tranquilos, no me voy a poner escatológico a un nivel de grosería.

Vayamos al relato, pues:

Roma tenía la mayor cantidad de habitantes del mundo, seguida muy de lejos por las demás con un promedio de 250-300 mil almas. Se estima que vivían distribuidas en distintos barrios hasta un millón de personas, lo cual claramente la convertía un semillero para las pestes y enfermedades, que sumadas a la pobreza y la deficiente medicina de la época generaban un alto índice de mortandad.


Baño público romano. Noten las canaletas en el piso para lavar la spongia (cepillo de esponja natural que se compartían para higienizarse después de usar el baño, por eso hay un también un agujero vertical en los asientos)

Por supuesto, la ciudad tenía grandes templos y edificios públicos, pero no la infraestructura necesaria para semejante cúmulo humano. Recordemos la célebre frase de Augusto: «Encontré Roma como una ciudad de ladrillo y la dejé de mármol» (denotando la precariedad edilicia hasta entonces).

Algunos de los problemas mas graves eran la falta de cloacas de importancia (mas bien existían unas zanjas a cielo abierto, como acequias) y que el baño público no alcanzaba a cubrir las necesidades de la población, tirándose todo a la calle -incluso estaba estipulado un horario nocturno por el cual se podían vaciar las bacinillas y jarros desde los balcones de las casas- . Aunque evidentemente mas de uno lo hacía de día, pues nos ha llegado una ley que pena esta acción: la «Dejecti Effusive Actio» con multas de hasta 50 áureos en caso de que el daño fuese fatal.

Con el tiempo se fue invirtiendo en obras que mejoraron la situación. La principal de ellas fue la creación (por partes) de la «Cloaca Máxima», una canalización de las vías naturales de drenaje que corrían por la ciudad de las siete colinas.

En el siglo VI a.C. se encontró (según cuenta la tradición) la estatua de una diosa en la Cloaca Máxima. Se la llegó a conocer como la «Diosa Cloacina» cuyo origen mitológico haya sido probablemente etrusco, pero cuya raíz etimológica vendría de la palabra latina «cluere» (lavar, limpiar, purificar) o directamente de «cloaca» (drenaje), a la cual en algún momento se le agregó la asociación con Venus.

Hacia el siglo II a.C., la cloaca ya se hallaba completamente terminada, aunque siguió recibiendo ampliaciones y modificaciones por largo tiempo. Aunque la gente seguía tirando sus desechos en la calle, estos eran baldeados con agua hacia los desagües de la cloaca máxima (Si, existían barrenderos dedicados a esto).

Se estima que en el auge de Roma, la cloaca recibía unas 45 toneladas de desecho humano DIARIAMENTE.

La Cloaca Máxima además permitió drenar las zonas pantanosas donde posteriormente se levantó el Foro Romano, al tiempo que redujo los focos de cría de mosquitos transmisores de enfermedad. Esto permitió (aunque posiblemente los romanos no lo supieran) reducir la cantidad de enfermedades que ellos atribuían al «mal aire» (de ahí que a la enfermedad se la llame «malaria») junto con otras enfermedades relacionadas con el hacinamiento y los desechos.


Vista actual de la desembocadura de la Cloaca Máxima al Tíber, aun parcialmente en uso.

Por ello, reconociendo su importancia (aunque no su funcionamiento real) decidieron en algún punto construir un altar en homenaje a la Venus Cloacina, ¿y qué mejor lugar que en el mismísimo Foro Romano?.

Este sitio se convirtió en un lugar donde la gente dejaba sus ofrendas (en el buen sentido, je) a la diosa, agradeciendo por mantenerlos saludables o pidiendo por algún enfermo.

Por si no fuera de por si llamativo, el altar estaba ubicado a unos pasos de la Curia (donde se reunían los senadores, algo así como nuestro Congreso), muy cerca de donde se incineró el cuerpo de Julio César y a metros del Arco del triunfo de Septimio Severo.


Restos actuales del altar de la Venus Cloacina


Imagen de Google maps con su ubicación exacta en el Foro Romano

Como la Cloaca Máxima era una obra pública y como se solía usar las monedas para recordar al pueblo quién había sido el responsable de la construcción (o reparación según el caso) de las obras públicas, hoy podemos saber que forma tenía el altar de Venus Cloacina gracias a dos denarios:




Tomando estas imágenes, se hizo esta representación gráfica del altar:



Aun hoy en día hay gente que se lo toma muy en serio, jajaja:


;P

Con esto vemos una vez mas, el importante aporte que hacen las monedas para visualizar cosas que de otro modo nunca podríamos haber imaginado correctamente.

Espero que les haya gustado.

Saludos,
KIWITI75.-

Fuente:
https://www.cointalk.com/threads/ancients-a-deity-worthy-of-respect.251682/

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